Cine: un ritual para disfrutar

Recreación de una tarde de cine y cervezas

Hace años viví en la calle Martín de los Heros, antes de que fuera el paseo de la fama en Madrid. Todavía no había nombres de actores en el suelo ni cafeterías de diseño. Al menos una vez a la semana caía una película, pero con todo su ritual: quedada con algún amigo; selección de la peli; y cervecita y tertulia para finalizar el día. Todo un lujo para los sentidos (amigos, cine y cervezas).

Esta buena costumbre la perdí hace mucho, y me he propuesto recuperarla. Hoy voy con una amiga a ver la cinta francesa “Dios mío, ¿qué te hemos hecho?”. La hemos elegido precisamente porque tiene pinta de ser una de esas pelis con las que pasas un buen rato y luego te vas, con la sonrisa puesta, y te tomas una caña tan a gusto.

Dicen que el cine es caro, que es más cómodo verlo en casa, que las salas han perdido mucho público, y que la Industria está temblando. Pero también hay datos buenos en cuanto a la recaudación de las películas en 2014, sobre todo las españolas. Películas como “Ocho apellidos vascos”, “Torrente V”, y “Mortadelo y Filemón”, junto a iniciativas como la “Fiesta del Cine”, han podido contribuir.

Pero es que, además, tenemos que admitir que no hay tantos planes en los que, por una media de 10 euros, puedas disfrutar toda una tarde de tus amigos, una película y unas cañas. La clave está en considerarlo un ritual, y sumar todos los factores que lo hacen satisfactorio. No sé si me explico: sería como diferenciar entre sexo con amor o sin amor, o mejor dicho, con o sin preliminares. En fin, no me voy a meter en terrenos que nada tienen que ver con el cine, aunque como dice uno de mis cantautores favoritos: “todo en la vida es cine y los sueños, cine son”.

Y sí, aprovechando que el sábado es la #GalaDeLosGoya, también quedaremos con amigos para verla y tomarnos unas cervecitas. Un plan tan barato como completo para este fin de semana… ¡Acción!

 

 

 

Mayte Segura

Thinking, dreaming, writing...

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