Fordlandia, así en el cielo como en la tierra

Fordlandia en los Teatros del Canal

Comenzamos por fin un año que no sabemos que nos deparará, pero al menos hemos cerrado otro que definitivamente estamos encantados de despedir. Ya en la semana de Reyes, cuando hemos pasado unas fiestas «peculiares», me encuentro con un regalo de los que dejan huella. Se trata de un espectáculo creado por las figuras internacionales Lucía Lacarra y Matthew Golding, gestado justo antes del confinamiento y madurado durante el mismo. Con el título de Fordlandia aúna luz, música, vídeo y danza en diversas piezas contemporáneas llenas de melancolía y de esperanza, que llevan al espectador a evadirse y a soñar.

La música y los paisajes exteriores pasan por una profunda introspección para llevarnos, con la imágenes y posteriormente con el baile, a algo que esperamos llegue pronto. Con solo dos bailarines y con poco más de una hora, el espectáculo nos llena las retinas, los oídos y el alma. Lo han programado los teatros del Canal y hasta el 10 de enero podemos difrutarlo.

Los vídeos recuerdan en parte las creaciones del videoartista Bill Viola, por lo desasosegantes y por su capacidad inmersiva, que te llevan desde las playas de Zumaya, de donde procede Lacarra, hasta los bosques otoñales de Amsterdam, a través de las nubes, la lluvia y hasta la nieve.

Con piezas de cuatro coreográfos distintos se baila en el agua, en la tierra, en el cielo y en el escenario. Una bella creación surgida de la colaboración de ambos artistas en la época del cierre de los teatros, en la que forzaron sus mentes y sus cuerpos para producir este espectáculo con la idea de poder llevarlo a diferentes lugares cuando fuera posible. De momento ya lo han disfutado en Dortmund (Alemania), en Bilbao, en Terrasa y ahora en Madrid. Fordlandia es un lugar al que ir cuando nada es posible, pero con la esperanza de que todo volverá. Y volverá seguro.

Es un lujo poder ver una programación como la que tienen los Teatros del Canal, que además en la noche de Reyes acogieron un pequeño espectáculo para los niños en sus puertas con la visita de los Magos. Tiempos extraños en los que cada cual hace un esfuerzo por acercarse a la normalidad.

Por cierto, muy bien el protocolo de seguridad Covid-19 en las salas del teatro, que continuará así hasta que hayamos doblegado esta pandemia: toma de temperatura, renovación de aire, gel hidroalcohólico y distancia de seguridad. En la medida de lo posible, sigamos yendo al teatro, evadiéndonos y soñando.

Mayte Segura

Thinking, dreaming, writing...

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